El desierto naranja: dos décadas sin que nadie más ganara el Dakar
Desde 2001 hasta 2019, todas las ediciones del Dakar en motos las ganó una KTM. Diecinueve seguidas: el dominio más largo de una marca en una gran prueba del motor.
El Dakar en moto es la prueba más dura del calendario: dos semanas, miles de kilómetros de dunas y piedra, y el error pagado con el cuerpo. Desde 2001, durante diecinueve ediciones consecutivas, la ganó siempre una moto naranja de Mattighofen.
La era la abrieron Fabrizio Meoni y Nani Roma en África, y la sostuvieron dos hombres que se repartieron una década: Cyril Despres y Marc Coma, cinco victorias cada uno, alternándose el título como si hubiera turnos. Cuando la prueba emigró a Sudamérica, el dominio viajó con ella.
No fue casualidad sino método: KTM diseñaba la moto para el reglamento exacto de la prueba, fichaba a los mejores navegantes y trataba el Dakar como su campaña anual de marketing global. Listo para correr, decía el lema; listo para ganar, decía el palmarés.
Honda rompió la racha en 2020, cuarenta y un años después de su última victoria. Para entonces la cuenta naranja era de dieciocho títulos seguidos, una cifra sin equivalente en rallies, circuitos o resistencia. Las fichas de Despres, Coma y Roma guardan los detalles.