El Citroën DS: doce mil pedidos el primer día y una suspensión que nadie copió
Se presentó en el Salón de París de 1955 con dirección asistida, frenos de disco delanteros y una suspensión hidroneumática que mantenía la altura constante.
El 6 de octubre de 1955, Citroën presentó el DS en el Salón del Automóvil de París. Recibió doce mil pedidos ese mismo día y unos ochenta mil durante la feria. Ningún automóvil europeo había tenido una acogida comparable.
Qué llevaba dentro
- Suspensión hidroneumática con esferas de nitrógeno, altura regulable y nivelación automática.
- Frenos de disco en el eje delantero, algo excepcional en un turismo de 1955.
- Dirección asistida y embrague hidráulico gobernados por el mismo circuito de alta presión.
- Carrocería con paneles desmontables y morro aerodinámico sin parrilla.
El circuito hidráulico central era la idea de fondo: una sola bomba alimentaba suspensión, frenos, dirección y cambio. Eso daba un comportamiento que ningún rival igualaba y, a la vez, un mantenimiento que exigía un taller especializado.
El antecedente y la continuación
El DS venía del Traction Avant de 1934, el primer automóvil de gran serie con tracción delantera y carrocería monocasco. Los dos comparten la misma actitud: resolver el problema desde la arquitectura y no desde el acabado.
La hidroneumática siguió en el CX, el BX y el XM, y Citroën la abandonó definitivamente en 2017. La marca DS Automobiles, creada en 2014, toma su nombre de aquel modelo.